4 abr 2021

La escultura de La Lupa vuelve a lucir en Bande


 Se recuperó el color original de los paramentos y la forja, y se han consolidado las estructuras

La típica escultura en hierro de La Lupa, (loba) en el parque arqueológico de Bande ha sido repuesta en su lugar habitual tras resultar dañada y mutilada en actos de vandalismo. El escultor Toño Monteiro la restauró recuperando el color original de los paramentos y la forja, y se han consolidado las estructuras.

También se ha intervenido sobre la instalación de anclaje. Además, se reprodujeron los motivos decorativos perdidos. Después de estos trabajos de restauración la escultura luce decorando el entorno del parque arqueológico de gran valor no solo para el municipio de Bande sino para toda la zona. La pieza mide 8 metros de altura y pesa 19,5 toneladas. 


Referencia : https://www.laregion.es/

5 oct 2020

El museo municipal airea sus fondos


Se han renovado las muestras temporales en el Museo Municipal, lo que es una buena nueva para el panorama artístico de la ciudad, hecho que no sucedía desde septiembre pasado. En lo principal de sus tres plantas presenta una muy amplia muestra de los fondos de arte que guarda en sus entrañas, obras conseguidas por compra, a veces, y más frecuentemente por donación, una acción desde la que los artistas conseguían entrar en el calendario anual de exposiciones y hacer catálogo. Así ha venido siendo. Se presenta ahora una macro exposición, que contiene catorce obras en la planta principal y veinte en el primer piso, de lo que resulta el más amplio conjunto reunido en todas las que bajo el epígrafe de “Os nosos fondos” se han hecho. Fue esta una idea de la concejalía de Isabel Pérez desde la Tenencia de Alcaldía, en la época del gobierno bipartito BNG-PSOE, haciéndose realidad en los años 2008, 2009, 2010 y 2011, en que concluyó con una monográfica dedicada al Riverside Artits Group. Regresa ahora, con simetría histórica, por el nuevo bipartito municipal, PP-DO, una apuesta desde la cocina por mostrar un camino recorrido. Eva Torres Rodríguez, directora ya cuando comenzaron a ser expuestos, reconocía hace una década tener 1.213 obras, siendo ahora 1.306 las obras registradas.

Femme se coiffent, de CándidoFernández Mazas

EN LA PLANTA BAJA

Reciben al espectador interesado un significado elenco de diez pinturas y cuatro esculturas. Abre el recorrido “El baño” de Manuel Prego de Oliver, siendo la última “Femme se coiffent” de Cándido Fernández Mazas. En la zona nuclear dispone la directora, que es la curator, la “Sibila” en bronce de Xosé Cid Menor, frente al valle da Rabeda, espléndido dibujo de Virgilio Fernández, antes de firmar con sus iniciales, Vfc, y en los otros ángulos de la sala, la “Serea” de Manuel García “de Buciños”, bronce y piedra, y la “Bordadora”, gran talla de Acisclo Manzano Freire: ambas escoltan a la pièce de resistence de la muestra desde sus 1,80 por 2,90 m., Mi casa, 1968, de Xaime Quessada cuando aún era Jaime Quesada, en la que el gran artista plasma en clave ensoñadora el salón de casa en el que su madre daba clases de música a las niñas burguesas de aquel Ourense franquista en la calle Lamas Carvajal, donde al Liceo... Frente a ella, “Estampa galaica” de José Seijo Rubio, pintura que evoca otros tiempos, al igual que el Caldeireiro de Celia Cortés Rivas y los “Palleiros” de Manuel Torres Martínez, pintor de Marín (Pontevedra). En la pintura de paisaje los espléndidos “Cerros” de Julia Relinque Ferrater, y “Cabeza de Manzaneda” de Miguel Ángel Martínez Coello. Esta última tiene el privilegio de ser la primera en el asiento de los fondos, entrando como compra en 1972, tras ser aprobada en Comisión Permanente. Un buen bodegón de Luís Vázquez Trabazo nos predispone hacia la salida, interrumpida por un sobredimensionado Gordo de Ramón Conde Bermúdez, que parece dialogar con la talla “Altruista” (formándose), de Toño Monteiro de Lobios, escultura que se halla donde solía, a la entrada.

Referencia : La Región 

8 mar 2020

Arte neolítico para el XXI



Al pasar el Alto do Vieiro, en la bajada hacia Bande, se ubica ya el área de información del Parque Arqueológico Monte Grande, donde el arte del neolítico ha sido fuente de inspiración para artistas locales


SANTI M. AMIL

Ocaere y Bandua, dos antiguos dioses galaicos vinculados con el Gerês-Xurés y representados como grandes guerreros por el artista Toño Monteiro, presiden la entrada del área de información del Parque Arqueológico de Monte Grande (Bande). Una isla en medio de un océano de maleza, la que parece predominar en el paisaje rural ourensano, en donde brillan con luz propia robles, castaños o abedules, pero también restos de "cañotas" centenarias y "penedos" recuperados con grabados prehistóricos que llevan el sello de Diego Currás.


La comunidad de montes banduense de Monte Grande II, con su siempre colaborador presidente Manuel Salgado a la cabeza, está liderando un proyecto de puesta en valor y regeneración del monte, combinando el aprovechamiento forestal con iniciativas lúdicas y la puesta en valor del patrimonio existente. El proyecto arrancó a finales del año pasado, recuerda David Pérez arqueólogo y portavoz del colectivo, con las labores de desbroce y retirada de pinos de los túmulos funerarios o "mámoas do Arando", utilizando técnicas de tracción animal para minimizar el impacto sobre el paisaje.


Los comuneros aúpan un plan que combina aprovechamiento forestal con el ocio y la puesta en valor el patrimonio






Precisamente estas "mámoas" son el claro ejemplo de la humanización de este espacio desde hace más de 5.000 años, y donde las distintas civilizaciones han ido dejando huella en forma de petroglifos (grabados en piedra que se remontan a la Edad de Cobre), mámoas o "foxos do lobo" (estructura medieval utilizada para la caza), hasta llegar a nuestros días con esta iniciativa contemporánea. "Estase xuntando patrimonio cultural que nos vén de atrás coas novas achegas da xente da zona", explicaba el director del proyecto, el arqueólogo Celso Barba. "A nosa evolución é un compendio de razas e de épocas. E aquí estamos nós, recordando aos antigos, facendo arte", declaraba Toño Monteiro. Por su parte, Diego Currás explicaba que su trabajo, "Surcos no tempo", es fruto de la inspiración que le evocaron petroglifos gallegos, los castrexos "e tamén unha exótica escena de caza africana", confesaba.






Currás y Monteiro son los dos primeros artistas invitados a participar en este espectáculo para los cinco sentidos donde parece haberse parado el tiempo. Una puerta de entrada a un monte de gran riqueza natural y paisajística que comparten Bande y Rairiz de Veiga. "A nivel forestal os técnicos dín que é un dos mellores do país", apuntaba David Pérez sobre un territorio donde convergen bosques de ribera, sotos y "carballeiras" centenarias, y donde se esconden lagos de gran belleza, Iermes y Lagoa Grande. Un paraíso también para la fauna, donde no es difícil ver corzos, jabalíes, zorros e incluso huellas de lobos.






El proyecto, subvencionado con 29.000 euros por Agader para puesta en valor de las "mámoas" con tracción animal, labores de limpieza, cartelería, señalización y el área de información con esculturas, tendrá nuevas fases con la recuperación de los petroglifos do Vilar y la excavación de la "mámoa" de O Vieiro y la restauración del "foxo do lobo", está última de la mano del Concello de Bande.

Referencia : La Región 

27 mar 2019

Dos esculturas amplían la belleza del mirador de Xordos, en Bande


La actuación promovida por los vecinos reivindica que la modernidad no está reñida con el mundo rural 


Foto: LAURA FERNÁNDEZ

Los vecinos y vecinas de Xordos (Bande) son los impulsores de un nuevo espacio artístico en el corazón de A Baixa Limia. Desde esta semana, el "Miradoiro do Xurés", enclavado junto a la carretera OU-1201 entre Bande y Muíños, cuenta con un nuevo conjunto escultórico obra del cantero Diego Curras "O Rixó". En el espacio, acondicionado en el año 2017 por la Asociación de Veciños Fieiro, Fonte do Foxo e Pontón como merendero al que el escultor Toño Monteiro incorporó una obra en acero cortén, se han instalado dos piedras. Por un lado una fuente que representa "un embrión do que brota á vida" y, por otro, "O mirar das rochas", a modo de gran ojo, guardián del Xurés y protector de su sabio y anciano amigo que se esconde detrás del monolito. "Estaremos eternamente agradecidos a Diego Currás por permitir situar a Xordos na vangarda artística actual", apuntaba David Pérez, portavoz vecinal, quien subrayaba la importancia de la actuación que visibiliza un nuevo concepto de que el mundo rural también puede avanzar en el camino de la modernidad.

Referencia : La Región