8 mar 2020

Arte neolítico para el XXI



Al pasar el Alto do Vieiro, en la bajada hacia Bande, se ubica ya el área de información del Parque Arqueológico Monte Grande, donde el arte del neolítico ha sido fuente de inspiración para artistas locales


SANTI M. AMIL

Ocaere y Bandua, dos antiguos dioses galaicos vinculados con el Gerês-Xurés y representados como grandes guerreros por el artista Toño Monteiro, presiden la entrada del área de información del Parque Arqueológico de Monte Grande (Bande). Una isla en medio de un océano de maleza, la que parece predominar en el paisaje rural ourensano, en donde brillan con luz propia robles, castaños o abedules, pero también restos de "cañotas" centenarias y "penedos" recuperados con grabados prehistóricos que llevan el sello de Diego Currás.


La comunidad de montes banduense de Monte Grande II, con su siempre colaborador presidente Manuel Salgado a la cabeza, está liderando un proyecto de puesta en valor y regeneración del monte, combinando el aprovechamiento forestal con iniciativas lúdicas y la puesta en valor del patrimonio existente. El proyecto arrancó a finales del año pasado, recuerda David Pérez arqueólogo y portavoz del colectivo, con las labores de desbroce y retirada de pinos de los túmulos funerarios o "mámoas do Arando", utilizando técnicas de tracción animal para minimizar el impacto sobre el paisaje.


Los comuneros aúpan un plan que combina aprovechamiento forestal con el ocio y la puesta en valor el patrimonio






Precisamente estas "mámoas" son el claro ejemplo de la humanización de este espacio desde hace más de 5.000 años, y donde las distintas civilizaciones han ido dejando huella en forma de petroglifos (grabados en piedra que se remontan a la Edad de Cobre), mámoas o "foxos do lobo" (estructura medieval utilizada para la caza), hasta llegar a nuestros días con esta iniciativa contemporánea. "Estase xuntando patrimonio cultural que nos vén de atrás coas novas achegas da xente da zona", explicaba el director del proyecto, el arqueólogo Celso Barba. "A nosa evolución é un compendio de razas e de épocas. E aquí estamos nós, recordando aos antigos, facendo arte", declaraba Toño Monteiro. Por su parte, Diego Currás explicaba que su trabajo, "Surcos no tempo", es fruto de la inspiración que le evocaron petroglifos gallegos, los castrexos "e tamén unha exótica escena de caza africana", confesaba.






Currás y Monteiro son los dos primeros artistas invitados a participar en este espectáculo para los cinco sentidos donde parece haberse parado el tiempo. Una puerta de entrada a un monte de gran riqueza natural y paisajística que comparten Bande y Rairiz de Veiga. "A nivel forestal os técnicos dín que é un dos mellores do país", apuntaba David Pérez sobre un territorio donde convergen bosques de ribera, sotos y "carballeiras" centenarias, y donde se esconden lagos de gran belleza, Iermes y Lagoa Grande. Un paraíso también para la fauna, donde no es difícil ver corzos, jabalíes, zorros e incluso huellas de lobos.






El proyecto, subvencionado con 29.000 euros por Agader para puesta en valor de las "mámoas" con tracción animal, labores de limpieza, cartelería, señalización y el área de información con esculturas, tendrá nuevas fases con la recuperación de los petroglifos do Vilar y la excavación de la "mámoa" de O Vieiro y la restauración del "foxo do lobo", está última de la mano del Concello de Bande.

Referencia : La Región 

27 mar 2019

Dos esculturas amplían la belleza del mirador de Xordos, en Bande


La actuación promovida por los vecinos reivindica que la modernidad no está reñida con el mundo rural 


Foto: LAURA FERNÁNDEZ

Los vecinos y vecinas de Xordos (Bande) son los impulsores de un nuevo espacio artístico en el corazón de A Baixa Limia. Desde esta semana, el "Miradoiro do Xurés", enclavado junto a la carretera OU-1201 entre Bande y Muíños, cuenta con un nuevo conjunto escultórico obra del cantero Diego Curras "O Rixó". En el espacio, acondicionado en el año 2017 por la Asociación de Veciños Fieiro, Fonte do Foxo e Pontón como merendero al que el escultor Toño Monteiro incorporó una obra en acero cortén, se han instalado dos piedras. Por un lado una fuente que representa "un embrión do que brota á vida" y, por otro, "O mirar das rochas", a modo de gran ojo, guardián del Xurés y protector de su sabio y anciano amigo que se esconde detrás del monolito. "Estaremos eternamente agradecidos a Diego Currás por permitir situar a Xordos na vangarda artística actual", apuntaba David Pérez, portavoz vecinal, quien subrayaba la importancia de la actuación que visibiliza un nuevo concepto de que el mundo rural también puede avanzar en el camino de la modernidad.

Referencia : La Región

12 ene 2018

Lobios finaliza la recuperación del "Foxo do lobo" de Guende

El recinto conforma una estructura de 200 metros de perímetro con paredes de dos metros de altura

El Foxo do lobo de Guende está enclavado en pleno parque natural del Xurés.


El Concello de Lobios culminó los trabajos de la segunda fase de rehabilitación del "Foxo do lobo" de Guende, una trampa de origen medieval que utilizaban los vecinos de la zona para cazar a este depredador. Esta actuación contó con una subvención de 30.000 euros, concedidos por la Diputación provincial y los trabajos se desarrollaron a lo largo del último trimestre del año pasado. Las obras han consistido en culminar los trabajos que se llevaron a cabo en el año 2015, en los que quedó pendiente la reconstrucción de la mitad de los muros del foso, así como completar la documentación e información sobre el mismo. En el verano de 2015 el Concello de Lobios puso en marcha la recuperación de este Foxo mediante una subvención de la Axencia Galega de Desenvolvemento Rural, al tiempo que diseñó una ruta de senderismo, que está jalonada con escultura diseñadas y realizadas por el artista Toño Monteiro. El Foxo se encuentra en un paraje único del Parque do Xurés y se accede al mismo por la citada ruta de senderismo de ocho kilómetros de longitud y que parte del pueblo. Dadas las grandes dimensiones que tenía esta estructura, una buena parte del mismo quedó sin recuperar, tarea que se pudo acometer en el último trimestre de 2017 con la ayuda concedida por la Diputación provincial. El proyecto incluyó, asimismo, la instalación de paneles interpretativos, completando la teatralización realizada durante la primera fase, con las siluetas de los lobos guiando la ruta. Tras la realización de la primera fase y la puesta en marcha de esta ruta de senderismo, fueron muchos los visitantes que se acercan hasta esta zona del Xurés, según señalaba recientemente la alcaldesa de Lobios, Carmen Yáñez. La trampa para lobos de Guende se denominaba "de cabrita", refiriéndose a la presa que se utilizaba para atraer al depredador y que se colocaba en el interior de la estructura circular. El lobo saltaba dentro a través de una rampa para atraparla, pero luego los tres metros de altura de los muros le impedían salir. La recuperación de este foxo forma parte de un proyecto más amplio que el Concello de Lobios y varias entidades lusas presentaron a los fondos europeos Interreg en el año 2016, aunque no fue aprobado. El proyecto abarcaba el Foxo de Guende y otras seis trampas en el lado portugués

Referencia : La Región